Cuatro artistas entre la genialidad y la locura

Cuatro artistas, cuatro “locos”, cuatro personajes originales con una visión única de la vida y una particular forma de pensar: Ludwig Van Beethoven en la música, Edgar Allan Poe en literatura, Vincent Van Gogh en pintura y Vaslav Nijinsky en la danza. 

Estos fueron los protagonistas de la charla ‘Cuando el arte nos salva de la locura’ en la Semana del Idioma de la Biblioteca EPM, que este año se propuso reflexionar sobre la vida y obra de quienes hoy son llamados genios a pesar de haber sido juzgados, señalados y hasta condenados por sus obras. 
 
A continuación, un recorrido por las cuatro estaciones del conversatorio:
 
 
Extraordinario músico que llegó al mundo el 16 de diciembre de 1770. Su padre, también músico, lo inició en la ejecución del piano, el órgano, el clarinete y el violín. Desde 1801 adelantó su carrera en medio de una creciente sordera, aunque ello no fue impedimento para que compusiera una gran cantidad de obras de diverso género.
 
El virtuosismo y la originalidad de Beethoven fueron, en su mayoría, problemáticos para él. No tuvieron buena recepción ni fueron comprendidos. Su obra ‘La Gran Fuga’ (1826) fue quizá el caso más significativo de rechazo que tuvo que enfrentar durante su vida. En un comienzo, esta obra hizo parte del Cuarteto para cuerdas No. 13, pero tuvo que ser retirada del conjunto debido a las reacciones y juicios negativos que recibió por parte de la crítica, del público en general e incluso de sus seguidores. La crítica la definió como algo “tan incomprensible como el chino: es una confusión semejante a la torre de Babel”. Beethoven simplemente respondió “Ya les agradará algún día”. Para él, esta era su obra maestra. Tuvieron que pasar más de cien años para que el valor de la Gran Fuga llegara, finalmente, a ser reconocido. 
 
Sobre ella, Igor Stravinski escribió: “La Gran fuga ahora me parece —aunque no siempre fue así— un milagro perfecto. (…). [Una] pieza de música contemporánea que siempre será contemporánea”.
 
Video recomendado: 'Biografía de Ludwig Van Beethoven', disponible en el Catálogo Público de la Red de Bibliotecas
 
 
Este lúgubre, oscuro e intrigante escritor, nació en Boston, EEUU. Sus padres murieron de tuberculosis siendo él un niño. Su vida siempre tuvo un aire dramático, acentuado por su inocultable gusto por las drogas y el alcohol. 
 
Contrajo matrimonio con su joven prima Victoria Clem y trabajó como redactor en varias revistas de EEUU y así ganó reconocimiento por sus severas críticas literarias y la gran calidad de sus poemas y cuentos. La muerte de su esposa lo hace recaer profundamente en el alcohol y las drogas. El 4 de octubre de 1849 es encontrado delirante en una cantina de Baltimore. Agoniza por cinco días y fallece. 
En general, la obra de este escritor suele erizarle la piel hasta al lector más avezado, pues su narrativa, más allá del misterio y lo oscuro, envuelve en un viaje psicológico lleno de detalles truculentos.  ‘El corazón delator’ es, tal vez, la muestra clara de las ideas que daban vueltas en la cabeza del autor desde las entrañas de, lo que podría ser, un trastorno obsesivo compulsivo o demencia. De allí surge la idea criminal, su reiteración constante y la compulsión que dan forma al relato. 
 
El protagonista describe detalladamente cómo el ojo vidrioso de quien él llama “el viejo” se le convierte en un objeto detestable y cómo esa repulsión lo lleva a concluir que, irremediablemente, para librarse de él la única vía es la muerte. 
 
La reiteración de la repulsión por el ojo, la descripción metódica de cómo planea el asesinato y cómo, luego, lo lleva a cabo. La cautela en sus movimientos y la limpieza y pulcritud de la escena del crimen dan cuenta de un claro trastorno que no deja pasar detalle y logra cautivar los sentidos del lector.
 
Libro recomendado: 'Cuentos completos' de Edgar Allan Poe, disponible en el Catálogo Público de la Red de Bibliotecas
 
 
El famoso pintor que muchos recordamos por su oreja parcialmente mutilada nació en Zundert, Holanda, el 30 de marzo de 1853. Después de fracasar en diversos oficios, a los 27 años decide dedicarse a la pintura. Recibió clases de anatomía y perspectiva. Los grabados japoneses influyeron de forma determinante su concepción del arte y su estilo. Incursionó en la indagación psicológica de los personajes y en la experimentación con el color. 
 
En diciembre de 1888 Van Gogh sufrió su primera crisis psicótica violenta. Como resultado se cortó el lóbulo de una de sus orejas y se la llevó a una prostituta. Esto terminó llevándolo a internarse en un clínica de reposo y en el tiempo que permaneció encerrado pintó más de 200 cuadros, entre los que se encuentran sus primeras series de ‘Trigales’ y la que sería su pintura más famosa: ‘La noche estrellada’, realizada de memoria a partir de los elementos que observaba en los alrededores durante sus paseos al exterior.
 
Dejó el asilo en mayo de 1890 y siguió pintando a un ritmo frenético, sin dejar de sufrir sus crisis psicóticas. La noche del 27 de julio se disparó una bala en el pecho mientras se encontraba en el campo. Se dice que regresó caminando a su casa, que murió dos días después fumando su pipa en la cama, y que a las preguntas sobre lo ocurrido simplemente respondía alzando los hombros. 
 
Libro recomendado: 'Cartas a Theo', correspondencia de Van Gogh con su hermano. Dispónible en el Catálogo Público de la Red de Bibliotecas 
 
 
Un determinado, disciplinado e irreverente Vaslav Nijinsky nace en Kiev en 1890. Se dio a conocer como primer bailarín de la compañía ‘Los Ballets Rusos’ y era descrito por los expertos como “poseedor de un dominio perfecto de las técnicas tradicionales, una capacidad ilimitada de expresión mínima y un potencial atlético extraordinario”.
 
A los 22 años se le consideraba ya como uno de los mejores bailarines de la historia y debuta como coreógrafo. Para su ópera prima eligió 'Preludio a la siesta de un fauno', un poema sinfónico compuesto por Claude Debussy. La obra se estrenó en París y fue justo allí cuando se le tildó de demente. El escándalo y la controversia no se hicieron esperar cuando Nijinsky incluyó en el final de la obra un acto alusivo a la masturbación, rompiendo de un tajo las convenciones del ballet clásico.
 
Los críticos sentaron su voz diciendo que “un público verdadero nunca podría aceptar tal realismo animal”. Hoy en día 'La siesta de un fauno', junto con otras tres coreografías dirigidas por ese “demente” de la danza son consideradas la línea divisoria entre la danza clásica y la danza moderna y contemporánea. Nijinsky es hoy, junto a Isadora Duncan, Martha Graham y Merce Cunningham, uno de los más grandes e importantes precursores de tal evolución.
 
Libro recomendado: La 'Vida de Nijinski', de Rómola Nijinski, disponible en el Catálogo Público de la Red de Bibliotecas
 
Demencia, capricho, irreverencia o enfermedad: la locura es un concepto muy amplio y debatido, al que suelen estar ligados muchos artistas por su sensibilidad, su necesidad de mostrar su particular visión del mundo y la poca relevancia que para ellos tiene lo que la gente opine al respecto.
 
 Después de esta charla acompañada por imágenes, videos y reflexiones, los asistentes dejaron la sala preguntándose si, al hablar de estos cuatro personajes, realmente se trataba de locos, o si su arte era simplemente ‘de locura’.
 
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Agradecimientos especiales: Lucas Maya Correa y Sandra Milena Betancur, encargados del conversatorio y asesores temáticos de esta nota.
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