Segundo finalista IX Concurso de cuento Espantos en las Bibliotecas 2016 - Categoría Juvenil

Por: 

Equipo Editorial Red de Bibliotecas

Carta para el diablo
 
Santiago Morales Álvarez
 
 
Martín se encontraba en la biblioteca municipal cumpliendo con su alfabetización; su trabajo era limpiar y ordenar los libros por sección y orden alfabético. Esta era la quinta vez que iba pero no estaba muy feliz de hacerlo ya que desde el primer día notó que en la biblioteca había algo raro por lo menos para él, pero no podía hacer nada ya que tenía que cumplir con su deber. Este día la biblioteca no tuvo muchos visitantes, por ende el trabajo de Martín fue sencillo, tanto que después de una hora y media ya había terminado sus obligaciones pero aún no se podía ir a su casa ya que le faltaban dos horas más de trabajo ese día, así que para entretenerse mientras no tenía nada que hacer se puso a leer un libro. El libro que escogió fue uno que encontró el primer día de alfabetización el cual le llamó la atención no solo por su título, sino porque lo encontró en la sección de cuentos infantiles. El título del libro era: CARTA PARA EL DIABLO, y aunque Martín era bastante asustadizo la curiosidad le ganó. Tan solo con leer una líneas, Martin captó la idea principal del libro, la cual contaba como un hombre luego de ser torturado y extorsionado decide acabar con su vida, pero antes escribiría una carta de odio hacia el ser que le causó tanto daño refiriéndose a él con el nombre de EL DIABLO. Martín al leer esto, perdió interés por el libro ya que no era lo que él pensaba, tanto que después de leer unas cuantas páginas se quedó dormido entrando en una pesadilla al instante.
 
La pesadilla fue bastante larga, pero hubo dos escenas muy intrigantes; en una se veía como un hombre mayor llegaba a la biblioteca, exactamente a la sección de periódicos donde de repente apareció colgando del techo con una cuerda alrededor de su cuello, y en la otra se veía la biblioteca desordenada con libros por todas partes y en medio del desastre tres jóvenes corriendo hacia la salida, pero uno de ellos antes de salir dejó un libro en la sección de cuentos infantiles. La siesta de Martín fue interrumpida por un fuerte sonido proveniente de la sección infantil en la cual en pocos segundos se encontraba Martín investigando el origen de su despertador; allí puedo ver que el causante del sonido fue la caída de varios libros de la estantería, así que se colocó de inmediato en la tarea de organizarlos. Luego de tener casi todo listo vio que uno de los libros no pertenecía a esa sección, cual fue la sorpresa de Martín al ver que dicho libro era el que el leía hace un rato antes de quedarse dormido, pero no le prestó mayor atención, simplemente sacó la conclusión de que una de las ayudantes lo colocó allí, así que se dirigió a ponerlo en su sitio. Exactamente en el mismo momento que dejó el libro en su puesto sonó el mismo ruido que lo despertó, otra vez estaba la sección infantil con los libro por el suelo pero esta vez Martín no se apresuró a levantarlos ya que vio algo que lo dejó helado; en medio de todo el desorden estaba el mismo libro que el acababa de dejar en la otra sección, en ese momento Martín se dio cuenta de que lo que pasaba era algo serio así que salió corriendo de ese lugar.
 
Mientras corría hacia la puerta veía como todos los libros empezaban a volar de las estanterías, eso hizo que Martín acelerara más su paso pero se detuvo cuando escuchó voces que le decían: siempre es bueno leer el final, en ese momento uno de los libros chocó contra la cabeza de Martín causándole un fuerte dolor, en ese momento vio que el libro había caído abierto en la última página donde había unas cuantas líneas subrayadas las cuales decían: antes de escribir este libro le vendí mi alma al diablo porque perdí la fe en el mundo y en su supuesto creador. Todo aquel que lea mi relato deseará morir antes que vivir los juegos de mi amigo EL DIABLO. Martin al leer esto perdió la cordura y lo único que vio fue una cuerda colgando del techo y al lado de ella una extraña figura negra invitándolo a acabar con todo de una vez, él no lo pensó y decidió acabar con su vida; justo en el momento que daba su último respiro despertó y vio que todo fue una pesadilla.
 
Martín, aún agitado, vio que el libro se encontraba al lado de él así que se dispuso a colocarlo en su estantería, luego de hacerlo vio que ya era hora se irse a casa pero mientras se dirigía a la puerta escuchó el mismo ruido de la pesadilla, asustado se dirigió a mirar lo que pasaba pero se sorprendió al ver que todo estaba en orden, hasta que se dio cuenta que igual que en su sueño el libro CARTA PARA EL DIABLO estaba mezclado entre los cuentos infantiles, en ese momento Martín sintió en su hombro una mano fría y vio a través de la ventana un rostro oscuro con unos grandes ojos rojos y una gran sonrisa burlona, Martín lo único que hizo fue correr mientras rezaba todo lo que sabía pidiéndole a Dios que su sueño no se hiciera realidad.
 
Cuando Martín logró salir de la biblioteca juró no volver a pisarla para no ser una víctima más de CARTA PARA EL DIABLO.
 
Compartir: 

Lo último en el diario

  0comentarios
  0comentarios