Luis Bernardo Yepes y sus muchos amores

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Equipo Editorial

“Hay individuos horribles que leen porque sólo leen la palabra escrita; les falta leer el mundo, los rostros y la gente. La biblioteca pública es el único bastión democrático que le queda a una ciudad, donde todos caben y aprenden a leer el mundo”, dice Luis Bernardo Yepes Osorio, a quien su profesión lo define como bibliotecólogo -egresado de la Universidad de Antioquia-, pero más allá de eso, el jefe de departamento de Bibliotecas Comfenalco Antioquia, es amante y amigo de la literatura, escritura, educación y las bibliotecas; aun así tiene tiempo para buscar y coleccionar a Caperucita Roja en todos los formatos existentes.

Luis tiene una especialización en Gestión Pública, un máster en Documentación en la Línea Didáctica de la Información y además, dos diplomados: en Proyectos y Programas para la Formación de Formadores, y en Fundamentos Teóricos de Sistemas de Formación Empresarial. Además es candidato a doctor de la Universidad Carlos III de Madrid.

Ha prestado sus servicios en diferentes bibliotecas de Medellín, se ha desempañado como formador de educadores en el campo de la promoción de la lectura y además de haber sido ponente en gran cantidad de eventos internacionales, se desempeñó como profesor de ‘Biblioteca y Lectura’ –asignatura creada por él- en la Universidad de Antioquia, donde cofundó el programa radial ‘Revista Bibliotecaria’.

En su labor como jefe del departamento de Bibliotecas Comfenalco, busca que los servicios que prestan las bibliotecas y los promotores de lectura, estén enfocados en cubrir las necesidades y expectativas de toda la comunidad, siendo rigurosos con material por ofrecer, “que sea información que se pueda tatuar en el alma y cerebro”.

En la conversación con Luis Bernardo, respondió algunas preguntas:
¿Cuál ha sido la influencia que ha recibido de sus actividades en España para el desarrollo de iniciativas y programas de fomento a la lectura?
Aprendí que el tema de las bibliotecas es un tema político de derecho y no de mendicidad, aprendí a ser generoso con el conocimiento que se posee y que hay que ser prudente al relacionarse con empresas y gobiernos para solicitar y entregar información.

• ¿Por qué es fundamental la presencia del promotor de la lectura en una comunidad?
Porque hay muchos libros que quedan durmiendo en un sueño eterno si no hay alguien que los despierte para que otros los lean. El promotor de lectura es quien lo saca de ese sueño.

• ¿Cuál es la diferencia entre promoción de la lectura y animación de la lectura?
Animación es una acción que crea un vínculo entre el material de lectura y el individuo. Es de tipo pedagógico y se trata de darle ánima/alma al texto (Juegos literarios, club de lectura, tertulias…).
Promoción son acciones que buscan elevar el gusto y uso de la lectura. Es una cuestión cultural y no pedagógica. Es dónde se da la ‘animación a la lectura’ (políticas públicas, ferias del libro…).

• ¿Cuán importante considera la lectura en la niñez?
Tan importante como el afecto, el juego, la TV, Internet, el fútbol. Lamentablemente a la lectura no se le considera a la altura de las anteriores. A los niños les regalaría todo eso, junto con clases de baile, natación y muy buenos libros, especialmente cuentos de hadas para que sean creadores.

• ¿Qué importancia tiene para usted el cuento ‘Juan y la mata de habas’, y por qué ama a ‘Caperucita Roja’?
‘Juan y la mata de habas’, me enseñó desde pequeño que para ser alguien en la vida hay que escalar, hay que ser bueno y tener suerte. Pero la suerte la entiendo como el optimismo con que hacemos todo. Y Caperucita… (Suspiro) es la mujer ideal: libre, independiente, rebelde. La mujer que no necesita sentarse a esperar o salir a buscar a un príncipe azul. Ella se defiende sola y decide escoger a un lobo que la ame (risas).

• ¿Cuáles libros o textos han sido definitivos en su vida personal y en el desarrollo de su vida profesional?
Personal: ‘Ensayos sobre las malas pasiones’ de Eduardo Caballero, ‘Cien años de soledad’ de Gabriel García Márquez y ‘La energía de los esclavos’ de Leonard Cohen.
Profesional: ‘Si nos dejaran leer’ de Geneviève Patte, ‘Como una novela’ de Daniel Pennac, ‘El corazón ardiente de Danko’ de Maximo Gorki, ‘Cuentos y leyendas de Rumania’ de Ángela Lonescu, y ‘Adiós’ de Lygia Bojunga Nunes.

• Y un libro que haya leído en estos días…
‘Verano y amor’ del irlandés William Trevor.

• ¿Los escenarios para la lectura en el Área Metropolitana están fuertes o débiles, actualmente?
Débiles porque no todos los alcaldes tienen conciencia y visión. La voluntad de crear una ciudad como caldo de cultivo para lectores no está arraigada en los alcaldes que han tenido la oportunidad de dirigir en el Área Metropolitana. Pero debo decir que las bibliotecas de Medellín son las más valientes del mundo porque son financiadas por varias partes, entonces les toca tratar con diferentes orígenes de recursos, ideologías distintas y énfasis también.

• ¿Si usted no fuera bibliotecólogo, qué sería?
Si no fuera bibliotecólogo y no pudiera ser escritor de novelas, no podría ser nada más en la vida. Sólo haría leer y conversar… o como en mis inicios, sería vendedor de huevos.

• ¿Qué tan lejos o cerca está de ser el escritor de novelas que siempre quiso ser, como bibliotecólogo ha sido?
He escrito varios cuentos –algunos ganadores de concursos-, tengo una novela infantil terminada, otra juvenil incompleta y tengo planeado escribir una novela basada en mi libro ‘No soy un gángster, soy un promotor de lectura y otros textos’ –texto autobiográfico donde el autor ayuda a dar una mirada esperanzadora a quienes deciden apostarle a la promoción de la lectura- ; pero lo que decidí hacer en mi vida, que es algo que amo, me quita las fuerzas y tiempo para hacerlo. Aunque el tiempo es sólo un buen pretexto.

• ¿Cuáles redes sociales maneja?
Ninguna. Tal vez por comodidad, por protegerme de más tareas. Por encontrar un silencio al salir del trabajo, aunque muchas veces me siento a ver a mi tía de 70 años hablar por Facebook. No manejo redes sociales por cobarde.

¿Qué ha aprendido de los autores colombianos y de los extranjeros?
A los colombianos les admiro la paciencia que han tenido para vivir y escribir en un país, bajo la sombra de Gabriel García Márquez, y a los autores de países de primer mundo, les envidio el hecho de que puedan dedicarse a escribir, caminar y pasear un perro.

• ¿Hay algo que usted archive o coleccione?
Colecciono buenos libros de poesía, libros que me han firmado sus autores y libros de Caperucita Roja en todos los idiomas. Y recibo donaciones (risa).

 

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