Madame Bovary y su fantasía romántica

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"Madame Bovary" es una de las obras más posicionadas de la literatura francesa y de la novela realista del siglo XIX, que hasta hoy sigue seduciendo a sus lectores, entre los que se encuentra el Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, quien declaró que es uno de sus libros favoritos.
 
La historia comienza con Carlos Bovary, sencillo médico de pueblo, quien contrae nupcias con Emma Rovault, hija única de una familia de buena posición de la provincia francesa de Berteaux, educada para ser una señorita, pero con la cabeza atiborrada de lecturas y de sueños románticos.
 
Poco después de su boda, la falta de objetivos del marido y su deseo de vivir una vida simple, así como el sosiego de una vida anodina, dejan a Emma insatisfecha, cuya desazón continúa a pesar del nacimiento de su hija. Así, Madame Bovary comenzará a construirse un mundo ficticio de amores y riquezas, aunque se siente enferma, desencantada y nerviosa.
 
Luego Emma Bovary conoce y se enamora del joven practicante de notario León Dupuis, con el que sostiene una relación platónica, aunque después de cierto tiempo, él renuncia a Emma, abandonándola por preferir viajar a París para concluir sus estudios. Aparece entonces en escena el terrateniente Rodolfo Boulanger, quien conquista a Emma y comienzan a vivir un amor apasionado y desenfrenado a escondidas de Carlos Bovary.
 
Sin embargo, luego de una acalorada discusión con su suegra, Madame Bovary sugiere a su amante Rodolfo la huida a París; pero este finalmente no acepta y se aleja de ella dejándole solo una carta.
 
Tiempo después, Emma Bovary regresa a los devaneos con el joven León Dupuis, con quien se reencuentra y ahora lo ve como un adulto más maduro y atrevido, pero su afán por satisfacer sus sueños de una vida llena de lujos y amores apasionados, como las novelas de su juventud lleva a que lleve a su familia casi a la bancarrota, sucumbiendo a un embargo, lo que la lleva a decidir suicidarse con arsénico, luego de una breve agonía en la que Carlos Bovary intenta infructuosamente salvarle la vida y falleciendo la protagonista, de forma similar a otras novelas por el estilo, como “Ana Karenina” de León Tolstoi.
 
Gustave Flaubert en “Madame Bovary” presenta una minuciosa descripción de las cosas, de los hechos, de los sentimientos; la precisión en las palabras que, casi como en la poesía, ocupan un lugar inamovible en el ritmo de la frase, a la vez que refleja la tragedia del este personaje. Por esta razón, “Madame Bovary” es considerada una “obra maestra” del realismo ha resultado ser una obra de referencia constante, hasta el punto de estar considerada como una obra maestra del realismo.


"Madame Bovary" ha sido llevada al cine en varias ocasiones, la primera de ellas en 1947, interpretada por la actriz argentina Mecha Ortiz (foto).

Anónimo (no verificado)
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